El pasado sábado 24 de octubre, Expofuturo abrió sus puertas a estudiantes, egresados, docentes, administrativos, familias, emprendedores y ciudadanos que se sumaron a una jornada que tuvo un propósito especial: acompañar a los integrantes de la comunidad universitaria que fueron afectados por el terremoto del 10 de agosto y fortalecer el espíritu de unión que representa la campaña Todos Somos UTP.

Desde las primeras horas de la mañana, el encuentro comenzó a llenarse de conversaciones, sonrisas, aprendizajes y oportunidades. Lo que tradicionalmente sería la Convención Nacional de Egresados se transformó en una experiencia abierta a toda la ciudadanía, donde cada persona encontró una manera distinta de participar y aportar.
Conocimiento y oportunidades para construir futuro
La jornada inició con una agenda académica que puso sobre la mesa algunas de las conversaciones más relevantes para el presente y el futuro: la inteligencia artificial, la innovación, la educación superior y los desafíos que enfrentan las universidades en un mundo en constante transformación.
Uno de los momentos centrales fue el panel de expertos La U del Futuro , un espacio de reflexión sobre las posibilidades y los retos de la inteligencia artificial en la educación y las organizaciones. El encuentro contó con la participación de la ministra de Ciencia, Claudia Benavides Salazar; el rector de la Universidad Tecnológica de Pereira, Luis Fernando Gaviria; y Paula Andrea Villa Sánchez, representante de los egresados ante el Consejo Superior de la UTP y experta en ciencia, tecnología e innovación. También participaron Juan Carlos Huertas, y Luis Fernando Tamayo.


A través de sus intervenciones y del intercambio de ideas, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer distintas perspectivas sobre la innovación, las nuevas tendencias tecnológicas y los desafíos que enfrenta la educación superior, destacando el papel del conocimiento y la transformación digital en la construcción de la universidad del futuro.
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Pero UTPTÒN también fue un escenario para convertir las ideas en posibilidades concretas. Las ferias de emprendimiento y empleabilidad acercaron a los asistentes a proyectos, productos, iniciativas y oportunidades laborales, resaltando el talento de quienes trabajan por construir sus propios caminos profesionales y aportar al desarrollo de la región.
Los emprendimientos tuvieron un lugar especial en esta experiencia: cada iniciativa representó una historia, un esfuerzo y una apuesta por hacer realidad nuevas ideas. A su vez, los espacios de empleabilidad permitieron acercar a las personas al mundo laboral y explorar alternativas para continuar creciendo profesionalmente.
La jornada también se vivió en familia. Los niños disfrutaron de actividades recreativas y espacios pensados para ellos, mientras las mascotas encontraron su propio lugar dentro del encuentro. Las expresiones culturales, las iniciativas de bienestar y la diversidad de propuestas hicieron de UTPTÒN una experiencia en la que diferentes generaciones pudieron compartir y sentirse parte de una misma comunidad.



El valor de volver a encontrarnos
Con el paso de las horas, uno de los aspectos más especiales de la jornada se hizo evidente: el reencuentro entre los egresados y su universidad.
Entre abrazos, fotografías, conversaciones y recuerdos, antiguos compañeros volvieron a encontrarse, compartieron sus historias y recordaron los caminos que comenzaron en las aulas de la UTP. Algunos llegaron con sus familias; otros se reencontraron con amigos que no veían desde hacía años. En cada saludo se hizo visible ese vínculo que permanece incluso cuando terminan las etapas académicas y comienzan nuevos proyectos de vida.
Ver a los egresados recorrer los espacios, disfrutar de las actividades y compartir con sus seres queridos recordó que la universidad no es únicamente un lugar donde se estudia: también es una parte importante de las historias personales, los sueños y las relaciones que construimos a lo largo de la vida.
En ese mismo espíritu de reconocimiento, la ceremonia de Egresados Destacados UTP 2026 celebró a cinco profesionales cuyo trabajo y trayectoria fueron reconocidos por su aporte e impacto. Este momento destacó el valor de quienes llevan consigo la formación recibida en la Universidad Tecnológica de Pereira y la convierten en acciones que contribuyen a transformar sus entornos.
Cada reconocimiento fue también una invitación a mirar con orgullo lo que la comunidad UTP ha construido y todo lo que aún puede aportar a la sociedad.


La solidaridad como razón para unirnos
Sin embargo, el significado más profundo de UTPTÒN estuvo en su propósito solidario.
Tras el terremoto del 10 de agosto, muchos integrantes de la comunidad universitaria enfrentaron dificultades que hicieron necesaria la ayuda colectiva. Por eso, este encuentro fue mucho más que una celebración: se convirtió en una oportunidad para acompañar a estudiantes, egresados, docentes y administrativos afectados, movilizando aportes y ayudas para quienes más lo necesitan.
A lo largo de la jornada, el llamado a la solidaridad estuvo presente en las acciones, las conversaciones y la participación de quienes decidieron sumarse a la campaña Todos Somos UTP. Los aportes económicos, las ayudas recibidas y cada gesto de colaboración hicieron parte de un esfuerzo común para transformar la preocupación en apoyo y la empatía en acciones concretas.
Detrás de cada contribución hubo una forma de decirle a alguien más: no estás solo, tu comunidad está contigo.
Una noche para celebrar el talento y la unión
Cuando llegó la tarde y comenzó la noche, la música se convirtió en otro lenguaje para compartir emociones, celebrar la vida y fortalecer los lazos de la comunidad.
Las agrupaciones invitadas llenaron el encuentro de ritmo y energía. Las presentaciones de salsa, los grupos de baile y las distintas expresiones musicales pusieron a disfrutar a los asistentes y demostraron la riqueza cultural y artística que acompaña a la comunidad UTP.
Uno de los momentos más especiales llegó con la Orquesta Sinfónica de la Universidad Tecnológica de Pereira junto a Guillo Vives, una presentación que reunió la fuerza de la música, el talento de los artistas y la emoción de quienes compartieron ese instante.
La interpretación conjunta convirtió el escenario en un lugar de encuentro y celebración, regalando a los asistentes una experiencia memorable. Fue una muestra de lo que ocurre cuando el arte y la cultura se ponen al servicio de una causa que nos une.
La noche también permitió agradecer a todos los artistas, músicos, agrupaciones y personas que entregaron su talento y su tiempo para hacer posible esta celebración. Su participación fue parte fundamental de una jornada en la que la música no solo acompañó la fiesta, sino que también ayudó a construir comunidad.

Gracias por demostrar que Todos Somos UTP
UTPTÒN 2026 fue posible gracias al compromiso de las personas que trabajaron en su organización, al equipo de la Universidad que hizo suyos los espacios y cada detalle de la jornada, a la ASEUTP, a los aliados, emprendedores, empresas, artistas, voluntarios y a todas las personas que decidieron participar.
Gracias a quienes llegaron desde temprano, a quienes compartieron sus conocimientos, presentaron sus emprendimientos, ofrecieron oportunidades laborales, acompañaron las actividades familiares y llenaron de música cada momento.
Gracias a los egresados que regresaron a encontrarse con su universidad, a las familias que compartieron el día, a los niños que llenaron los espacios de alegría y a quienes se acercaron con la disposición de ayudar.
Y, especialmente, gracias a quienes realizaron sus aportes económicos o brindaron cualquier otra forma de apoyo para acompañar a los integrantes de nuestra comunidad afectados por el terremoto. En una causa como esta, cada contribución cuenta y cada gesto solidario tiene valor.
También gracias a quienes, quizá sin darse cuenta, hicieron especial la jornada con algo tan sencillo como una sonrisa, un abrazo, una conversación o la alegría de compartir con los demás. Porque construir comunidad no depende únicamente de grandes acciones; también nace de esos pequeños gestos que nos recuerdan que pertenecemos a algo más grande que nosotros mismos.
Al mirar lo vivido, queda la certeza de que UTPTÒN fue mucho más que un evento. Fue conocimiento, emprendimiento, oportunidades, cultura, reencuentros y memoria. Fue una comunidad que decidió reunirse no solo para celebrar lo que la une, sino también para acompañar a quienes hoy necesitan sentir ese respaldo.
La invitación ahora es a mantener vivo ese espíritu, a continuar sumando esfuerzos y a recordar que la solidaridad no termina cuando se apagan las luces de un escenario. Se demuestra cada día, en la manera en que nos cuidamos, nos acompañamos y trabajamos por el bienestar de los demás.
Gracias por ser parte de esta historia. Gracias por aportar, por acompañar y por creer en el poder de una comunidad unida.










